Caso real · Ceutí (Murcia)
Este trabajo no consistía simplemente en dividir una parcela en dos. La operación estaba planteada para que una de las porciones se segregara y, en el mismo acto, se incorporara a una finca colindante. Había que medir, definir bien cada geometría y conseguir que el resultado final encajara técnicamente en Catastro y pudiera utilizarse después en la escritura y en Registro.
El punto de partida
La finca matriz tenía una superficie catastral de 269,645 m². El levantamiento realizado sobre el terreno dio 281,680 m², una diferencia de 12,035 m², equivalente al 4,4632 %. Antes de plantear la segregación se comprobó la geometría real y su relación con la cartografía catastral y las parcelas colindantes.
Esquemas anonimizados: se han omitido nombres, referencias catastrales, coordenadas y cualquier dato que permita identificar a los propietarios o localizar exactamente las fincas.
Cómo se planteó el trabajo
Segregación condicionada
La finca matriz medida, de 281,680 m², quedó dividida en una porción segregada de 140,84 m² y un resto de otros 140,84 m². La porción segregada no se planteó como una finca destinada a permanecer independiente, sino vinculada a la agrupación inmediata con la parcela colindante.
Agrupación simultánea
La finca colindante tenía 126,10 m². Al incorporarle los 140,84 m² procedentes de la segregación, la nueva finca resultante quedó definida con 266,94 m². El resto de la finca matriz mantuvo 140,84 m².
Documentación preparada
- Levantamiento topográfico mediante GNSS RTK.
- Planos de la finca matriz sobre cartografía catastral y ortofoto.
- Planos de la segregación condicionada, diferenciando porción segregada y resto.
- Planos de la situación final tras la agrupación simultánea.
- Representación Gráfica Alternativa (RGA).
- Archivos GML de las geometrías resultantes.
- Informe de Validación Gráfica Catastral (IVGC) con resultado positivo.
- Informe técnico para acompañar la operación jurídica.
Qué significa que el IVGC fuera positivo
El IVGC positivo confirmó que la representación gráfica preparada cumplía los requisitos técnicos de Catastro y que la configuración propuesta podía utilizarse en el procedimiento de coordinación gráfica. Eso no sustituye la escritura, las autorizaciones que correspondan ni la inscripción registral de la operación.
El trabajo topográfico, los planos, la RGA, los GML y el IVGC positivo quedaron terminados. La operación jurídica no se presenta como inscrita mientras no exista constancia de su formalización e inscripción.
Qué demuestra este caso
Hay operaciones en las que una segregación y una agrupación no pueden estudiarse como dos dibujos independientes. Si ambas forman parte del mismo resultado, conviene plantearlas desde el principio como una única operación geométrica: medir primero, definir cada fase y comprobar después que la situación final encaja antes de llevarla a escritura.
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Envíanos la documentación de las fincas y revisaremos cómo debe plantearse la medición, la segregación, la agrupación y la representación gráfica.